Muchos de vosotros ya sabreis, por posts anteriores, que este año empecé en la Escuela de Práctica Jurídica. Poco a poco las clases se van volviendo más interesantes, nos dan casos reales, resueltos o pendientes de sentencia ya, para que intentemos resolverlos, entre otras cosas. No es lo mismo que estar de pasante en un despacho pero se le parece, además es a lo que puedo optar yo ahora mismo, teniendo en cuenta que aun no acabé la carrera.
Ahora mismo estamos viendo derecho de familia, que es el que lleva temas de divorcios, adopciones, matrimonio, filiación, etc; cosas del estilo. El profesor es bastante bueno, en mi opinión, nos da mucha “caña”, nos hace pensar y replantearnos las cosas mil veces, sacarles mil matices, nos mantiene despiertos a narices; al menos a mí.
Ahora mismo estamos con un caso de divorcio, es todo “de mentira” por decirlo de alguna manera, porque en realidad ese caso ya ha sido resuelto, ya hay sentencia al respecto, a nosotros no nos vale más que de “entrenamiento”. Esta tarde tendremos el juicio, nos dejan una sala del juzgado (a ver si con suerte es la de la Audiencia) para representarlo, y a algunos de nosotros nos tocará hacer de los abogados de las partes, aún no sabemos quienes serán porque nos lo dirá el profesor esta tarde al llegar, así que no nos queda otro remedio que preparárnoslo todos.
No es la primera vez que voy a ver un juicio, pero sí será de las pocas en las que lo veo en el juzgado y no en la univ; y, si me toca a mí hacer de abogado demandante, en este caso; será la primera vez que defienda algo en una sala de verdad; y no en clase. Así que ya me veis volviéndome loca con artículos, pruebas documentales, escritos a presentar; con como hacer las preguntas, y con cosas más vanales, como cómo vestirme, donde sentarme, etc etc.
Hay gente en la escuela que también está en un despacho durante el resto del día, y no le dan importancia a esta experiencia, al menos no demasiada, pero yo creo que es porque ellos están más en contacto con lo que de verdad es la profesión a diario que los que no tenemos la suerte de poder estar de pasantes.
Vale: ni es de verdad ni mucho menos es tan importante como lo será mi primer juicio real, pero me tiene nerviosa el tema; es una mezcla entre nervios e ilusión. A ver cómo sale….. Ya simplemente el verte metida, posiblemente en la sala de la Audiencia Provincial, impresiona bastante.

