Acabamos de terminar los exámenes de junio, los últimos en la univ de mis amigas(yo aún me quedo otro año más por aquí), y anoche salimos de cena. La noche, en general, no fue especialmente estupenda pero si pasable.
Cenamos huevos rotos en O Catorce y luego estuvimos tomando algo en una terraza; hasta ahí bien, nos reímos mucho y la conversación estaba interesante. Al llegar a vinos estuvimos en varios locales, y la música no nos acababa de convencer; como decía Bea, ha sido una noche rara.
Cuando Eva, Susana y yo decidimos volver a casa…..otra sorpresa, algún bestia se había cargado el retrovisor de su coche, del lado de la acera, así que no sé, o le arrearon una patada o algo así o no me lo explico. Y ya nos vimos las tres buscando el 24 horas para comprar lo más parecido a cinta aislante que tuvieran para sujetarlo un poco y que llegara a su casa(porque encima no es de Orense mismo, aún tenía q conducir un rato). Teniendo en cuenta que las otras dos no sabían donde estaba la tienda y que mi sentido de la orientación está perdido no sé dónde hace años pues….. os podeís imaginar el lío….. a quien se le diga…..
Viendo lo visto, decidimos no volver a planear nada, porque es la mejor forma de que se joda….. en fin, aún queda mucho verano y muchas noches, a ver si lo mejoramos en la siguiente.

